viernes, 30 de junio de 2017

BASADO EN HECHOS REALES.

Tomado de la prensa noticias newsletter@laprensaorlando.comPOR: bbc mundo
30 JUNIO 2017.
“Me violaron en grupo el día de mi boda”
Unas horas que le cambiaron la vida entera a esta mujer.


Cuando Terry Gobanga entonces Terry Apudo no llegó a su casamiento, nadie se imaginó que la habían secuestrado, violado y abandonado en una cuneta.
Esa fue la primera de las dos tragedias en las que esta joven pastora anglicana de la capital de Kenia, Nairobi, se vería envuelta tras una rápida sucesión de acontecimientos.
Y ahora lo puede contar. Es una sobreviviente.
“Iba a ser un gran día.
Como era pastora, iban a llegar los miembros de nuestra iglesia, así como todos nuestros familiares.
Mi prometido y yo estábamos muy emocionados porque nos casábamos en la catedral de Todos los Santos de Nairobi.
Además, había alquilado un bonito vestido.
Pero la noche anterior me di cuenta que tenía alguna ropa de Harry (Olwande), incluida su corbata.
Terry, entonces aún Apudo, tenía todo listo para casarse en la catedral de Todos los Santos de Nairobi cuando le ocurrió la primera de las desgracias.
Él no podía llegar a su boda sin corbata, así que una amiga que se quedó a pasar la noche conmigo me prometió que lo primero que haría en la mañana sería llevársela.
Así que nos despertamos al alba y la acompañé a la estación de autobuses.
Luego, de regreso a casa, pasaba frente a un tipo sentado sobre el capó de un coche cuando de repente me agarró por la espalda y me metió en el asiento trasero.
Había otros dos hombres adentro y se pusieron en marcha.
Todo pasó en una fracción de segundo.
Me metieron un pedazo de tela en la boca, pero forcejeé y traté de gritar.
Cuando logré apartarlos, les chillé: ‘¡Es el día de mi boda!’.
Fue entonces cuando recibí el primer golpe y uno de ellos me dijo que o colaboraba o iba a morir.
Los hombres se turnaron para violarme.
Estaba segura de que moriría, pero seguía luchando.
Así, cuando uno de ellos me quitó la mordaza le mordí los genitales.
Gritó de dolor y, ante ello, otro me clavó un cuchillo en el costado.
Fue entonces cuando abrieron la puerta y me expulsaron del coche en marcha.
Estaba a kilómetros de mi casa, en las afueras de Nairobi. Habían pasado más de seis horas desde que me habían secuestrado. 
Cuando la metieron en aquel coche, Terry, ahora Gobanga, forcejeó y luchó por su vida. (Terry Gobanga)
Un niño me vio y llamó a su abuela. La gente llegó corriendo.
Cuando llegó la policía trataron de tomarme el pulso, pero no lo consiguieron.
Así que, creyendo que estaba muerta, me envolvieron en una sábana y se dirigieron a la morgue.
Pero ya de camino, me empecé a ahogar y tosí.
“¿Está viva?”, preguntó uno de los policías, quien dio media vuelta y condujo hacia el hospital más grande de Kenia.
Llegué en shock, murmurando sin coherencia.
Estaba medio desnuda y cubierta de sangre, con la cara hinchada por los golpes.
Pero algo debió llamar la atención de la matrona, ya que adivinó que estaba por casarme.
Llamemos a las iglesias, a ver si falta la novia en alguna de ellas“, le dijo a las enfermeras.
Por casualidad, la primera en la que consultaron fue la catedral de Todos los Santos.
“¿Les falta una novia?”, preguntó la enfermera.
“Sí. Había una boda programada para las 10 de la mañana y no apareció”, contestó el pastor.
Al ver que yo no llegaba a la iglesia, mis padres entraron en pánico. Y mandaron a la gente a buscarme.
Los rumores no tardaron en surgir.
“¿Cambió de opinión?”, preguntó alguien. “No, ella no es así. ¿Qué le habrá pasado?”, dijeron otros. 
Pero a las horas tuvieron que retirar el decorado, para que pudiera celebrarse otra ceremonia.
Tras el ataque, la abandonaron en una cuneta, a miles de kilómetros de su casa y de la iglesia en la que se iba a casar. (Terry Gobanga)
A Harry lo mantuvieron en la sacristía.
Cuando supieron dónde estaba, mis padres llegaron al hospital con todo el séquito.
Harry, de hecho, traía consigo mi vestido de novia.
Y como la noticia había corrido, también había periodistas.
Así que me trasladaron a otro hospital para que tuviera más privacidad.
Fue allí donde, después de coserme, los médicos me dieron la terrible noticia: “La herida de la puñalada en tu útero es tan profunda que no vas a poder quedarte embarazada”.
Me dieron la píldora del día después y fármacos antirretrovirales para protegerme del VIH y del sida.
Pero yo empecé a negar lo que me había ocurrido.
Harry seguía diciendo que quería casarse conmigo.
“La quiero cuidar, asegurarme de que se recupera en mis brazos, en nuestra casa”, exclamaba.
Para decir la verdad, yo no estaba en posición de decir sí o no ante el altar. No podía quitarme de la cabeza la imagen de aquellos hombres.
A los días, ya menos sedada, pude mirarle a los ojos. Y le pedí perdón.
Fue muy doloroso, pero mi familia y Harry me apoyaron.
La policía no pudo agarrar a los violadores.
Fui de rueda de reconocimiento en rueda de reconocimiento, pero no identifiqué entre todos aquellos hombres a quienes me habían atacado.
Y cada vez que tenía que repetir el procedimiento, el sufrimiento aumentaba.
Sentía que avanzaba 10 pasos en mi recuperación y retrocedía 20.
Así que al final fui a la comisaría y les dije: “¿Saben qué? Esto se acabó. Quiero dejarlo aquí”.
Pero a los tres meses de la violación me dijeron que la prueba del VIH dio positivo, pero que tenía que esperar tres meses más para confirmarlo.
A pesar de ello, Harry y yo empezamos a volver a planear la boda.
En eso estábamos cuando una mujer me llamó diciéndome que había leído mi historia y que quería conocerme.
Y yo, que tanto me había enfadado por la intrusión de la prensa, acepté. Se llamaba Vip Ogolla y también había sobrevivido a una violación.
Cuando nos reunimos, Ogolla me dijo que ella y sus amigas querían regalarme la boda y que tendría todo aquello que quisiera para ese día.
Aquello me extasió: escogí un tipo de pastel distinto, mucho más caro, y en vez de un vestido alquilado pude tener uno propio.
En julio de 2005, siete meses después de la primera fecha elegida, Harry y yo contrajimos matrimonio y nos fuimos de luna de miel.
A los 29 días de haber regresado, la noche era fría.
Harry encendió una estufa de carbón y la llevó a la habitación.
La retiró tras la cena, porque el cuarto estaba realmente caliente, y nos metimos tras las mantas.
Él me dijo que se sentía algo mareado, pero no le dimos importancia.
El frío volvió y no podía dormir, así que le sugerí que nos cubriéramos con otra colcha más.
Pero Harry me dijo que no la podía traer, que no tenía fuerzas.
Curiosamente, yo tampoco conseguía levantarme.
Fue entonces cuando nos dimos cuenta de que algo andaba mal.
Pero perdió el conocimiento y yo también me desmayé.
Me recuperé, traté de llamarlo y al principio me respondió, pero luego ya no.
Así que me abalancé fuera de la cama y vomité, con lo que recuperé algo de fuerza.
Me arrastré hasta el teléfono y llamé a mi vecina. 
Terry Apudo pudo casarse con Harry Olwande y tener la ceremonia que quería. (Terry Gobanga)
“Algo anda mal. Harry no me está contestando”, le dije.
Llegó inmediatamente, pero llegar a la puerta principal para poder dejarla entrar me tomó mucho tiempo. Me desmayaba constantemente.
En un momento dado vi a una avalancha de gente entrar al apartamento, gritando. Pero volví a desfallecer.
Me desperté en el hospital.
Y lo primero que hice fue preguntar dónde estaba mi marido.
Me explicaron que lo estaban asistiendo en el cuarto contiguo.
“Soy pastora. Vi muchas cosas en mi vida y necesito que sean sinceros conmigo”, les pedí.
“Lo siento, pero tu esposo no sobrevivirá”, me contestó entonces el doctor.
No me lo podía creer.
Volver a la iglesia, pero en aquella ocasión para el funeral, fue terrible.
Apenas hacía un mes que había estado allí, vestida de blanco, con Harry enfrente, mirándome, tan guapo con aquel traje.
Y ahora yo iba de negro y él en un ataúd.
La gente pensó que estaba maldita y apartó a sus hijos de mí.
“Tiene el mal de ojo”, dijeron. Y en cierto punto hasta yo misma me lo creí.
Otros me acusaron de haber matado a mi marido. Aquello me hundió.
Pero la autopsia esclareció lo ocurrido: el dióxido de carbono (producto de la combustión del carbón de la estufa) inundó su sistema y se asfixió.
Entré en crisis. Me sentí abandonada por Dios, por todo el mundo.
No podía creer que la gente pudiera reír, salir de fiesta, continuar con su vida.
Me quebré.
A los días, sentada en el balcón oyendo a los pájaros cantar, me dije: “¿Cómo es posible que Dios cuide de ellos pero no de mí?”.
Al instante recordé que el día tiene 24 horas y que si me quedaba sentada, absorta en mi depresión y con las cortinas cerradas, nadie me devolvería ese tiempo.
Y que así, para cuando me diera cuenta, pasaría una semana, un mes, un año… tiempo tirado por la borda. Esa era la cruda realidad.
A la gente le dije que nunca podría volver a casarme.
Dios se llevó a mi esposo y la simple posibilidad de, en algún momento, tener que pasar por una pérdida similar se me antojaba demasiado.
El dolor es tan intenso… No se lo deseo a nadie.
Pero había un hombre, Tonny Gobanga, que no dejaba de venir a visitarme. Me animaba a hablar del que fue mi marido y a recordar los buenos momentos.
Así me di cuenta que me había enamorado de él.
Tonny me propuso matrimonio, pero le dije que se comprara una revista, leyera mi historia y que decidiera si después de eso me seguía queriendo.
Y lo hizo: volvió y me dijo que quería casarse conmigo.
“Escucha”, le advertí. “Hay algo más: no puedo tener hijos, por lo que no puedo casarme contigo”.
Y él me contestó: “Los hijos son un regalo de Dios. Si conseguimos tenerlos, amén. Si no, tendré más tiempo para amarte”.
Ante eso, no pude más que responder que sí, que me casaría.
Así que Tonny fue a contárselo a sus padres.
Y ellos se alegraron… hasta que supieron de mi historia.
“No puedes casarte con ella. Está maldita”, le dijeron.
Mi suegro hasta se opuso a acudir a la ceremonia, aunque nosotros seguimos adelante con nuestros planes.
Llegaron 800 personas a vernos casarnos, la mayoría de ellas por curiosidad.
Habían pasado apenas tres años desde mi primera boda y estaba aterrada.
Cuando intercambiamos los votos, pensé: “Aquí estoy de nuevo, Padre. Por favor no lo dejes morir”.
Y cuando la congregación rezó por nosotros lloré sin control.
Al año de aquello, me sentí indispuesta y acudí al médico.
Para mi sorpresa, me dijo que estaba embarazada.
Con el estado de gestación más avanzado me prescribieron reposo total, por los daños en el útero consecuencia de aquella puñalada.
Pero todo fue bien y di a luz a una niña, a quien pusimos de nombre Tehille.
Y cuatro años después nació nuestra segunda hija, Towdah.
Hoy soy la mejor amiga de mi suegro.
Además, escribí un libro sobre mi experiencia, titulado Crawling out of Darkness(Saliendo de la oscuridad), con el que pretendo dar esperanzas a la gente, decirles que es posible renacer de las cenizas.
También fundé una organización, llamada Kara Olmurani.
Trabajamos junto con sobrevivientes de violaciones. Así las llamamos, no víctimas.
Les ofrecemos asesoría y apoyo.
Ahora estamos tratando de poner en marcha una casa de acogida a la que ellas puedan llegar a recuperarse antes de volver a enfrentarse al mundo.
Yo, por mi parte, perdoné a mis atacantes.
No fue fácil, pero me di cuenta que era injusto para mí seguir enfadada con una gente a la que probablemente no le importaba lo que me habían hecho.
Mi fe también me anima a perdonar, a no pagar al mal con odio, sino haciendo el bien.
Lo más importante es el duelo. Pasar por cada una de sus fases.
Enfadarte hasta que empieces a querer hacer algo para cambiar la situación.
Tienes que seguir avanzando, arrastrándote si es necesario.
Debes avanzar hacia tu destino, porque te está esperando y tienes que conquistarlo”.












jueves, 29 de junio de 2017

NO LUCHES, NO PELEES CON EL DIOS VIVIENTE.

Te animo a que abras y veas estos cortos videos.
Sombrea y abre el enlace.
Que Dios te bendiga.

https://www.youtube.com/watch?v=w90auANZ5Qk&t=203s

https://www.youtube.com/watch?v=2aG9klYb4lk


lunes, 26 de junio de 2017

La nieta de mi Pastor. Ahi esta su abuelo.


Santificación: Nos salvo para santificarnos.



  
2 Timoteo 1:9-quien nos salvó y llamó con llamamiento santo, no conforme a nuestras obras, sino según el propósito suyo y la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús antes de los tiempos de los siglos…



El Espíritu Santo nos santifica con la verdad.
2 Tesalonicenses 2:13-Pero nosotros debemos dar siempre gracias a Dios respecto a vosotros, hermanos amados por el Señor, de que Dios os haya escogido desde el principio para salvación, mediante la santificación por el Espíritu y la fe en la verdad

Tito 3:4-Pero cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador, y su amor para con los hombres,
-5 nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la Regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo,
-6 el cual derramó en nosotros abundantemente por Jesucristo nuestro Salvador,
-7 para que justificados por su gracia, viniésemos a ser herederos conforme a la esperanza de la vida eterna.
-8 Palabra fiel es esta, y en estas cosas quiero que insistas con firmeza, para que los que creen en Dios procuren ocuparse en buenas obras. Estas cosas son buenas y útiles a los hombres.



La verdad está en su Palabra.
Efesios 5:26-para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra,
-27 a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha.

Verdad: algo que no se puede negar racionalmente.
Juan 14:6…Yo Soy la única Verdad…Todo lo demás es temporal, puro espejismo para que nos deslicemos. (Cristo es nuestra verdad).
Verdad en el Evangelio: (JESUCRISTO).


¿Y Cómo Puedo Ser Santo?
Levítico 19:1-5, 9-18— (Gálatas 5:14) —, 28, 31-32.
amarás a tu prójimo como a ti mismo   (Resumen de toda la Ley)
(Levítico 19:18…amarás a tu prójimo como a ti mismo. Yo Jehová).



Gálatas 5:14-Porque toda la ley en esta sola palabra se cumple
Amarás a tu prójimo como a ti mismo.





CONCLUSIONES.
Llamamiento a una vida santa.
1 Pedro 1:13 Por tanto, ceñid los lomos de vuestro entendimiento, sed sobrios, y esperad por completo en la gracia que se os traerá cuando Jesucristo sea manifestado;
1:14 como hijos obedientes, no os conforméis a los deseos que antes teníais estando en vuestra ignorancia;
1:15 sino, como aquel que os llamó es Santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir;
1:16 porque escrito está: SED SANTOS, PORQUE YO SOY SANTO.

La Justificación.




Romanos 5:1—11.
-1 Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo;
-2 por quien también tenemos entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios.
-3 Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia;
-4 y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza;
-5 y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado.
-6 Porque Cristo, cuando aún éramos débiles, a su tiempo murió por los impíos.
-7 Ciertamente, apenas morirá alguno por un justo; con todo, pudiera ser que alguno osara morir por el bueno.
-8 Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.
-9 Pues mucho más, estando ya justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira.
-10 Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, estando reconciliados, seremos salvos por su vida
-11 Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en Dios por el Señor nuestro Jesucristo, por quien hemos recibido ahora la reconciliación.

Eclesiastés 3:11. Todo lo hizo hermoso en su tiempo; y ha puesto (eternidad) en el corazón de ellos, sin que alcance el hombre a entender la obra que ha hecho Dios desde el principio hasta el fin.

El hombre desde que viene al mundo trae en su alma cierta realidad de la eternidad.

Como nace separado de Dios espiritualmente trata infructuosamente de justificarse por medio de la religión intentando acercarse al Creador por medio de obras.

Romanos 3:28. Concluimos, pues, que el hombre es justificado por fe sin las obras de la ley.
Romanos 4:1. ¿Qué, pues, diremos que halló Abraham, nuestro padre según la carne?
-2 Porque si Abraham fue justificado por las obras, tiene de qué gloriarse, pero no para con Dios.
-3 Porque ¿qué dice la Escritura? Creyó Abraham a Dios, y le fue contado por justicia.
-4 Pero al que obra, no se le cuenta el salario como gracia, sino como deuda…

Dios nos justifica y nos libra de la ira venidera.
1 Tesalonicenses 1:10…y esperar de los cielos a su Hijo, al cual resucitó de los muertos, a Jesús, quien nos libra de la ira venidera.
1 Tesalonicenses  5:10…quien murió por nosotros para que ya sea que velemos, o que durmamos, vivamos juntamente con él.

El día de la ira de Jehová.
Sofonías 1:1. Palabra de Jehová que vino a Sofonías hijo de Cusi, hijo de Gedalías, hijo de Amarías, hijo de Ezequías, en días de Josías hijo de Amón, rey de Judá.
-2 Destruiré por completo todas las cosas de sobre la faz de la tierra, dice Jehová.
-3 Destruiré los hombres y las bestias; destruiré las aves del cielo y los peces del mar, y cortaré a los impíos; y raeré a los hombres de sobre la faz de la tierra, dice Jehová.
-4 Extenderé mi mano sobre Judá, y sobre todos los habitantes de Jerusalén, y exterminaré de este lugar los restos de Baal, y el nombre de los ministros idólatras con sus sacerdotes;
-5 y a los que sobre los terrados se postran al ejército del cielo, y a los que se postran jurando por Jehová y jurando por Milcom;
-6 y a los que se apartan de en pos de Jehová, y a los que no buscaron a Jehová, ni le consultaron.
-7 Calla en la presencia de Jehová el Señor, porque el día de Jehová está cercano; porque Jehová ha preparado sacrificio, y ha dispuesto a sus convidados.
-8 Y en el día del sacrificio de Jehová castigaré a los príncipes, y a los hijos del rey, y a todos los que visten vestido extranjero.
-9 Asimismo castigaré en aquel día a todos los que saltan la puerta, los que llenan las casas de sus señores de robo y de engaño.
-10 Y habrá en aquel día, dice Jehová, voz de clamor desde la puerta del Pescado, y aullido desde la segunda puerta, y gran quebrantamiento desde los collados.


-11 Aullad, habitantes de Mactes, porque todo el pueblo mercader es destruido; destruidos son todos los que traían dinero.
-12 Acontecerá en aquel tiempo que yo escudriñaré a Jerusalén con linterna, y castigaré a los hombres que reposan tranquilos como el vino asentado, los cuales dicen en su corazón: Jehová ni hará bien ni hará mal.
-13 Por tanto, serán saqueados sus bienes, y sus casas asoladas; edificarán casas, mas no las habitarán, y plantarán viñas, mas no beberán el vino de ellas.
-14 Cercano está el día grande de Jehová, cercano y muy próximo; es amarga la voz del día de Jehová; gritará allí el valiente.
-15 Día de ira aquel día, día de angustia y de aprieto, día de alboroto y de asolamiento, día de tiniebla y de oscuridad, día de nublado y de entenebrecimiento,
-16 día de trompeta y de algazara sobre las ciudades fortificadas, y sobre las altas torres.
-17 Y atribularé a los hombres, y andarán como ciegos, porque pecaron contra Jehová; y la sangre de ellos será derramada como polvo, y su carne como estiércol.
-18 Ni su plata ni su oro podrá librarlos en el día de la ira de Jehová, pues toda la tierra será consumida con el fuego de su celo; porque ciertamente destrucción apresurada hará de todos los habitantes de la tierra.

2:1 Congregaos y meditad, oh nación sin pudor,
-2 antes que tenga efecto el decreto, y el día se pase como el tamo; antes que venga sobre vosotros el furor de la ira de Jehová, antes que el día de la ira de Jehová venga sobre vosotros.
-3 Buscad a Jehová todos los humildes de la tierra, los que pusisteis por obra su juicio; buscad justicia, buscad mansedumbre; quizás seréis guardados en el día del enojo de Jehová.
JUICIO CONTRA JUDÁ Y TIPO DEL FUTURO DÍA DE LA IRA DE JEHOVÁ.


Los que seremos librados de ese evento tendremos (PAZ) en Jesucristo.

PAZ: Unir dos cosas que estaban separadas.

Efesios 2:14 Porque él es nuestra paz, que de ambos pueblos hizo uno, derribando la pared intermedia de separación,
-15 aboliendo en su carne las enemistades, la ley de los mandamientos expresados en ordenanzas, para crear en sí mismo de los dos un solo y nuevo hombre, haciendo la paz,
-16 y mediante la cruz reconciliar con Dios a ambos en un solo cuerpo, matando en ella las enemistades.
-17 Y vino y anunció las buenas nuevas de paz a vosotros que estabais lejos, y a los que estaban cerca;
-18 porque por medio de él los unos y los otros tenemos entrada por un mismo Espíritu al Padre.

Colosenses 1:20 y por medio de él reconciliar consigo todas las cosas, así las que están en la tierra como las que están en los cielos, HACIENDO LA PAZ MEDIANTE LA SANGRE DE SU CRUZ.